jueves, 9 de enero de 2014

Los gerentes del proyecto de país burgués


Hace años ya, tantos que ya casi nadie recuerda, las familias acomodadas preveían el destino de sus hijos en la sociedad.

La Burguesía tenía un proyecto de país al que sentía como propio, del que se sentía dueña. Y al que expoliaba. Sacaba beneficio de sus campos, sus trenes, sus barcos, su energía, sus fábricas, su moneda... Y para eso usaba a los hijos de las familias acomodadas. Eran la Inteligentzia que lo gerenciaba. 

Esos hijos eran en algunos casos hijos de los dueños del poder real. En otros solo hijos de familias acomodadas beneficiarias de esa sociedad que planificaban los que se quedaban con todo. 

Las opciones eran: militar, abogado, sacerdote y juez. 

Les estaba asignada la conducción de las naciones. Entre los hijos abogados y los militares se ocupaban de las tareas de gobierno. Los hijos sacerdotes imponían al resto los límites que la moral de su  clase pensaba para los demás grupos sociales.

Y los jueces se encargaban de que cada uno ocupase el lugar en la sociedad que las clases dominantes le habían asignado en sus proyectos. Así arbitraban cuando el litigio era entre poderosos. Absolvían a sus pares sociales que solían confundir el significado de la palabra delito y la llamaban negocio. Y condenaban a todo aquel que se interpusiera en los intereses de su proyecto de país.

(Continuará...)

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